Entrevista José Manuel Aller, profesor de Ingeniería Eléctrica de la USB

Confiabilidad del sistema eléctrico tomará cinco años

"Al gobierno le agarró la crisis sin tiempo. Tenemos por el piso la generación, transmisión y distribución"

"Como no tenemos generación térmica, estamos consumiendo más hidráulica de la que podemos gastar" (Kisaí Mendoza)

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A diferencia de otros voceros calificados y conocedores de la industria eléctrica, el profesor José Manuel Aller asegura que en el país "sí hay planificación" en las áreas medulares de generación, distribución y transmisión. Lo que ha ocurrido es que "los planes se han diferido. El sector no fue considerado importante" por el Gobierno.

El especialista en Conversión de Energía Eléctrica y Electrónica de Potencia de la Universidad Simón Bolívar (USB) refuta los dos argumentos utilizados por las autoridades para explicar la crisis eléctrica: demanda excesiva y fenómeno climático El Niño. Y asegura que "hasta la década de los noventa el país se soportaba en una infraestructura eléctrica del Primer Mundo, sostenida por profesionales de alta valía que hoy son desplazados por extranjeros".

Observa además el analista que "tanto ricos como pobres" por igual "vamos a pasar trabajo por el colapso eléctrico".

-El país, ahora en su amplitud territorial, conoce de fallas y racionamientos, pero en su opinión, ¿qué es lo que ha pasado?

-El problema es que ahora son más que fallas. El problema es que falta energía. Las unidades térmicas no se han desarrollado. Las pocas que había ya están obsoletas, otras se han abandonado, como es el caso de Planta Centro. Es como el que tiene un carro de 25 años de uso. El mecánico se lo va a "parapetear" y en 15 días va a fallar otra pieza porque estructuralmente está demasiado deteriorado.

-Planta Centro ahora está bajo el control de Pdvsa.

-Sí. Pero ahora hay una sola unidad operando con la mitad de su capacidad. Esa unidad está a punto de reventar, han tenido que levantar a Tacoa que también tiene problemas.

-¿Cómo cuáles?

-El Gobierno permitió la OPA a la Electricidad de Caracas. La Comisión Nacional de Valores (CNV) no hizo nada. AES adquiere la empresa con el beneplácito del Ejecutivo. La empresa vendió los inmuebles, torres, espacios para construir las subestaciones que ahora no existen, redujo la nómina. Ahora lo que se tiene es un cascarón vacío, sin capacidad prácticamente de generación porque aunque Tacoa todavía produce 1.200 megavatios (MW), lo está haciendo en muy malas condiciones. Están quemando demasiado fuel oil y eso está dañando los quemadores de las calderas.

-¿Entonces la gestión de AES Corp fue mala?

-Sí, fue mala. AES vino a hacer un negocio y a ganar dinero. Caracas está dependiendo de TermoCentro y esta obra tiene un retraso de 3 años. A diferencia del interior, Caracas vive en una ilusión, que como falle Tacoa nos van a quitar esa ilusión.

-El Gobierno argumenta que parte de la crisis obedece al derroche de la energía, ocasionando niveles inesperados de demanda.

-Al Gobierno le agarró esto sin tiempo. No tiene capacidad de respuesta. Están tratando de mejorar las viejas plantas que tienen. Y una que es nueva, la Josefa Camejo, no tiene capacidad de transmisión hacia fuera. Tenemos la generación, la transmisión y la distribución por el piso. Y tenemos la moral baja porque hasta hace 2 o 3 semanas la gente pensaba que lo que ocurría eran fallas eléctricas aisladas y no se daba cuenta de que no había energía para suplir las necesidades del país. La verdadera razón es que no se hicieron las inversiones a tiempo.

El primer campanazo ocurrió el año pasado con los 4 apagones. Ya se sabía desde 2004 que cada año, y en función del crecimiento de la demanda esperada, debían entrar al sistema 1.000 megavatios (MW). Si al cabo de un año no entran 1.000 MW tenemos un déficit en esa proporción. Actualmente el déficit acumulado es de casi 7.000 MW.

-Decía usted que el problema es falta de energía, ¿cuál es la relación entre capacidad de generación y demanda?

-El sistema tiene que operar con generación de más. Si en este momento la demanda de potencia máxima se ubicó en septiembre en más de 17.000 MW, la generación está por debajo, no llegamos a 17.000 MW.

-¿O sea que estamos al ras?

-Hay un faltante. Pero si no hubiese ese faltante tampoco funcionaría a plenitud. Esa es la razón por la cual vienen los colapsos en el sistema. Si no pasa nada, y se tiene la misma oferta y la misma demanda, la situación es estable; pero siempre puede haber una falla o un inconveniente y se produce un transitorio en el sistema.

-¿Cuánto más se tiene que tener a disposición?

-Un 30% más de lo que se necesita. Por eso se necesitan 7.000 MW, para cubrir la demanda y otro para que esté rodando en el sistema, previendo algún inconveniente.

-El fenómeno de El Niño parece otro factor de incidencia en la crisis.

-El hecho es que la demanda no ha crecido irracionalmente. En cuanto al fenómeno de El Niño podemos decir que en enero se registraron las lluvias más intensas del año y el embalse de Guri tuvo que liberar agua porque la cota estaba por encima de lo que es tolerable. Ciertamente ha sido un año no muy húmedo. Pero estamos más o menos dentro del promedio. El 20 de octubre, por ejemplo, el río dio un aporte de caudal de 3.000 metros cúbicos por segundo y estamos gastando 5.300, entonces las lluvias nos dan para eso.

-¿Qué se debe hacer?

-No hay una solución inmediata. Si la planificación se pone adelante y los recursos también, estamos hablando que en unos cinco años llegaríamos al equilibrio. Si hay diez años de desinversión y en cada año se dejaron de producir 1.000 MW, se necesitan cerca de $2.000 millones por año, estamos hablando de 18 a 20 mil millones de dólares para ponernos bien. Las obras que está haciendo el Gobierno (si las hace) cubrirían el crecimiento vegetativo de esos cinco años. Hay que invertir aún más para tener un sistema confiable. La sustitución de bombillos incandescentes es una buena alternativa de ahorro, eso permitirá darle tiempo al Gobierno para invertir y trabajar.

El Gobierno no quería dar información porque esto obviamente tiene ingredientes políticos y de popularidad muy grandes. Pero ha tenido que darlas y aligerar un grupo de medidas. Sin embargo aquí vamos a pasar trabajo todos, ricos y pobres, por algún tiempo.




mleon@eluniversal.com


Mariela León
EL UNIVERSAL