Emilio
Mendoza
Guitarra
Godin, guitarra española, dirección y
producción
Ike
Lizardo
Bajo
eléctrico, guitarra de doce cuerdas, guitarra de seis
cuerdas de metal acústica
Marcy
Durán
Voz
Francisco
Isaa
Saxo
alto
Jesús Eduardo
Milano Contrabajo
Lerryns
Hernández
Batería
Invitado especial:
Francisco
Díaz
Teclados
3er. Festival
Internacional de Música Urbana, 2006
Tour de los Llanos, San Juan de los Morros
Foto:
Wilmer
Mujica
Silencio,
un
ska-reggae, estuvo en el bolsillo del autor por mucho tiempo, por
muchos
lugares. Su melodía inicial surgió en una asombrosa noche
estrellada sin luna
en 1981, acostado en la arena de una playa de Kokrobitey en Ghana,
África
Occidental, pensando sobre Bob Marley, el gran músico de
Jamaica, y su
inesperada muerte ese año en el tope de su desarrollo y fama
internacional. Los
pensamientos sobre la existencia, sobre significados eternos e
inconstestables surgieron en la noche estrellada, la grandeza de
Marley, la microscopica vida del ser humano frente al universo.
La
pieza se titula con el comienzo del poema del autor que se
utilizó para otras versiones grabadas de la misma pieza: “Noche
/ profundo silencio de luz, / de ti / brota el sonido / al nacer / del
sentimiento / …” (E. Mendoza Resonancias).
Se
alaba el tiempo de la vida en oscuro, en sueño y descanso. Es
de noche cuando salen las preguntas de nuestra insignificancia frente
al firmamento, cuando aprendemos a ser pequeños y humildes por
la vastedad del silencio en el universo, sus gigantes esferas,
estrellas y astros, la profundidad inimaginable del cosmos y su espacio
infinito.
El autor trató de expresar simultáneamente la idea
original a través de dos facetas del
ritmo jamaiquino, el rápido, enérgico ska, y el
más lento y sensual reggae. Por
lo tanto, la pieza tiene dos ambientes rítmicos que separan su
estructura
formal, a pesar de que funciona para ambas partes el mismo pulso
±90 ppm.